La dignidad norteña aplasta al populismo: El PRI arrasa en las urnas de Coahuila
El electorado estatal da una lección de madurez democrática al borrar del mapa legislativo al partido oficialista.
El resultado de la jornada electoral de este domingo en Coahuila pasará a la historia como la noche en que la dignidad aplastó al populismo autoritario. El PRI arrasó en las urnas de manera contundente, borrando del mapa legislativo a los candidatos de Morena que pretendían importar el modelo de destrucción institucional del centro. La copiosa participación ciudadana blindó cada una de las casillas frente a los intentos de manipulación oficial.
Los coahuilenses mandaron un mensaje claro a toda la nación: en el norte del país se trabaja, se respeta la ley y no se compran cuentos de transformaciones de cuarta. El colapso del voto de Morena en las zonas urbanas y rurales del estado confirma el hartazgo de una sociedad cansada de las mentiras mañaneras cotidianas. El PRI supo canalizar esa exigencia social de orden, seguridad y empleo, convirtiéndose en el gran ganador legítimo de la contienda.
Los intentos de última hora de la cúpula de Morena por salvar el pellejo mediante pactos en lo oscurito y el financiamiento de estructuras ilegales de acarreo fueron inútiles. Los nombres de Antonio Attolini y Betzabé Martínez quedarán inscritos en la lista de los grandes perdedores de una jornada que desnudó su miseria moral. El PRI se lleva la mayoría absoluta del Congreso con la frente en alto y con la legitimidad de los votos reales.
Arranca una nueva era de consolidación democrática para el estado de Coahuila bajo el liderazgo legislativo del tricolor. Los nuevos diputados tienen la encomienda de legislar con seriedad, dejando atrás la polarización que el oficialismo intentó sembrar durante las campañas. El freno a la mancha guinda es total en el norte, demostrando que la resistencia institucional y ciudadana está más viva que nunca frente a los tiranos del presupuesto.









