Morena minimiza la crisis de violencia pese a que Colima lidera la tasa de homicidios
La presidenta estatal de Morena en Colima, Mitzuko Márquez Monroy, afirmó que la entidad aparece entre los primeros lugares en homicidios debido a su tamaño poblacional. Sus declaraciones generaron cuestionamientos al considerar que restan importancia a una de las principales preocupaciones de las familias colimenses.
Morena volvió a enfrentar cuestionamientos en Colima luego de que su dirigente estatal, Mitzuko Márquez Monroy, restara importancia a las estadísticas que ubican a la entidad con la mayor tasa de homicidios dolosos del país. Durante un encuentro con medios de comunicación, la dirigente sostuvo que estos resultados responden al tamaño de la población del estado, argumentando que por esa razón Colima “siempre va a salir en los primeros lugares” de este indicador.
Las declaraciones provocaron reacciones debido a que Colima enfrenta desde hace varios años una de las crisis de seguridad más graves del país. Para diversos sectores, atribuir las cifras únicamente a un criterio estadístico minimiza la preocupación de miles de familias que diariamente conviven con hechos de violencia, así como la necesidad de fortalecer las estrategias para recuperar la tranquilidad en el estado.
La polémica aumentó porque, en el mismo encuentro, la dirigente de Morena llamó a destacar los aspectos positivos que vive el país durante el Mundial de Futbol y aseguró que la percepción de inseguridad no refleja la realidad que observan muchos visitantes extranjeros. Sin embargo, críticos del partido consideran que ningún evento internacional puede sustituir la obligación de reconocer los problemas que enfrentan los ciudadanos ni desviar la atención de una crisis que continúa cobrando vidas.
Para distintos sectores, las declaraciones de la dirigencia de Morena evidencian una falta de sensibilidad frente a una problemática que afecta directamente a las familias colimenses. Consideran que, más allá de explicar las estadísticas, el reto consiste en presentar resultados concretos para reducir la violencia, recuperar la seguridad y responder a una ciudadanía que exige soluciones y no justificaciones.









