Austeridad para el discurso, millones para el patrimonio: Indira Vizcaíno vuelve a quedar bajo sospecha
La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, enfrenta nuevos cuestionamientos luego de revelarse el crecimiento de su patrimonio inmobiliario, que supera los 10 millones de pesos, además de un crédito hipotecario con un banco que mantiene operaciones con el gobierno estatal.
La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, volvió a quedar bajo presión política luego de que su declaración patrimonial exhibiera un crecimiento inmobiliario millonario mientras Morena continúa defendiendo públicamente la narrativa de austeridad republicana. La mandataria reportó un crédito hipotecario por 7.8 millones de pesos con Banco Afirme, institución que mantiene operaciones con el gobierno estatal, además de diversas propiedades cuyo valor total supera los 10 millones de pesos.
Entre los bienes reportados destaca una residencia de 570 metros cuadrados adquirida en agosto de 2022 y valuada en 6.6 millones de pesos, además de un departamento adquirido en 2019 por cerca de 3 millones. A ello se suman dos terrenos comprados de contado, situación que comenzó a alimentar cuestionamientos sobre cómo el patrimonio de la gobernadora creció de manera tan acelerada en comparación con los ingresos públicos que percibe como funcionaria estatal.
La polémica golpea directamente el discurso político de Morena, partido que durante años construyó su narrativa alrededor de la austeridad, el combate a privilegios y la supuesta diferencia moral frente a gobiernos anteriores. Sin embargo, casos como el de Indira Vizcaíno comienzan a fortalecer la percepción de que integrantes de la llamada Cuarta Transformación han terminado replicando prácticas y estilos de vida alejados de la imagen de sencillez que públicamente promueven.
El tema también abrió cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés debido a la relación financiera entre Banco Afirme y el gobierno estatal. Para críticos y ciudadanos, el problema ya no es únicamente el tamaño del patrimonio inmobiliario de la gobernadora, sino la creciente distancia entre el discurso oficial de Morena y la realidad de varios de sus gobiernos, donde cada vez aparecen más señales de privilegios, cercanía financiera y acumulación patrimonial difícil de ignorar.









